(Selección de Josep Valls).

Voluntariado Corporativo Una Estrategia Integral de Responsabilidad Social Empresarial

. miércoles, 21 de julio de 2010

Por Dacil Acevedo.

"Querer que nuestras vidas cuenten para algo más es lo que nos motiva para ir más allá, tanto interna como externamente en nuestro lugar de trabajo. Y como hoy en día el mundo del trabajo, se ha ganado un lugar importante en nuestras vidas, el lugar donde nos desarrollamos laboralmente, está de hecho, convirtiéndose en nuestra comunidad….
El lugar de trabajo, como nunca antes, es cada día más, un lugar de acción clave donde la construcción del capital social pasa a ser una tarea explícita y cotidiana"

Sharon Capeling-Alakija
En “Foreword to Something to Believe In” (Greenleaf, 2003)

En septiembre del año 2000, la comunidad global participó de la Cumbre del Milenio de Naciones Unidas. Allí se adoptaron los “Objetivos de Desarrollo del Milenio” como un números de metas específicas y medibles en ocho áreas estratégicas que permitirán el combate a la pobreza, el hambre, las enfermedades, el analfabetismo, le degradación ambiental y la discriminación hacia la mujer.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio no podrán lograrse sin la movilización y el compromiso masivo de la ciudadanía y de todos los sectores implicados: ciudadanía, gobiernos, empresa privada, medios de comunicación, organismos internacionales, etc. Teniendo en cuenta que se calcula que la contribución económica del voluntariado sobre el PIB de los países en vías de desarrollo es de entre un 8-14% , sin duda una de las mejores maneras de lograr estos objetivos es incorporar el voluntariado en todos los sectores de actuación.

En particular, el objetivo número 8 se refiere al “Formación de una Alianza Global para el Desarrollo” donde existe una gran oportunidad para que el sector privado realice su contribución al desarrollo a través de acciones de voluntariado corporativo. Las personas voluntarias “son grandes trabajadoras en red que constituyen una fuerza para el desarrollo gracias a la formación de alianzas con el sector privado. Éstas trabajan con y desde las empresas para crear oportunidades de trabajo y canalizar los programas de las empresas para el desarrollo social de las comunidades” .

Se considera que el voluntariado corporativo, es una de las acciones más integrales en materia de RSE, en tanto su impacto se dé tanto al interior de la empresa –con las personas colaboradoras participantes- como hacia afuera -en la comunidad-. Así, los programas de voluntariado corporativo tienen un impacto en los recursos humanos de la empresa, en tanto desde esquemas participativos de planificación de acciones, se fortalece el trabajo en equipo y aumenta así la motivación e identificación de quienes trabajan en la empresa con la misma. A nivel externo, el trabajo voluntario que se realiza para beneficiar a la comunidad, tiene un impacto en la “licencia para operar” de la empresa en tanto mejora la reputación e imagen corporativa entre los sectores y actores implicados en su actividad, así como permite mejorar sus estrategias de “manejo del riesgo” sobre todo en comunidades en condiciones especialmente difíciles.

El voluntariado es un acto de solidaridad, intercambio y reciprocidad. Promoverlo ampliamente desde las empresas es en primer lugar una señal muy clara de la corresponsabilidad que las empresas tienen por el desarrollo humano y sostenible. Asimismo, constituye el nivel más desarrollado de responsabilidad social empresaria (RSE) en tanto como comentamos sus impactos son hacia lo interno como hacia lo externo de la compañía. Por ello, incorporar el voluntariado corporativo como una estrategia integral de RSE, tiene una alta tasa de retorno social y económica tanto para la empresa como para la sociedad toda.