(Selección de Josep Valls).

La Responsabilidad Social Empresarial en Marcha

. miércoles, 4 de agosto de 2010

Por Bernardo Kliksberg (*). La idea de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) avanza. Una encuesta de PricewaterhouseCoopers a más de 650 presidentes de consejos de administración en 16 países europeos, mostró que el 98% opina que la ética empresarial es clave en los negocios, y el 80% que no se puede tener más una visión restrictiva de las responsabilidades de la empresa. Las cifras hubieran sido muy distintas una década atrás.

Hoy no sólo se asume que es parte de la actividad empresarial, sino que el 60% de las personas encuestadas creen que por su relevancia el tema, debe ser manejado por el más alto nivel de la empresa, el Consejo de Administración. Los temas prioritarios que deben abordar los Consejos son: gestión de la integridad, definición y defensa de los valores corporativos, y gestión de comportamientos poco éticos. El 85% tienen en sus agendas estos temas, y el 38% los debaten regularmente.

La atmósfera está cambiando, y las buenas prácticas empresariales en este campo alimentan este nivel de conciencia creciente, que sin embargo enfrenta resistencias significativas.

Ayudan entre otros nuevos estilos en la confección de los balances sociales. Entre muchos ejemplos es interesante el de la respetada Natura. Su Reporte de Sostenibilidad 2009 fue elaborado en base a una metodología participativa en el que la empresa fue co-creando el informe junto a sus grupos de interés. Generado de ese modo contiene ideas tan innovativas como discutir la aplicación del “índice de felicidad bruta”, que resalta “incorpora elementos hoy considerados intangibles pero que están alineados con nuestra esencia”.

En ese camino entre las estrategias más promisorias se halla la renovación imaginativa de los compromisos de las empresas con la sociedad, y la construcción de nuevas formas de alianza público-privada por el bien público.

Ejemplos. El premio ACE 2009 de la Secretaria de Estado de Estados Unidos Hillary Clinton fue entregado a “Toms Shoes”. Su joven creador Blake Mycoskie creó una empresa de zapatos basada en la idea de que por cada par que compran los compradores, se entrega otro para una criatura que lo necesita. En menos de 3 años ha entregado 140.000 pares de zapatos en USA, Argentina, Etiopía, y Sudáfrica. Este año espera llegar a 300.000. ¿Por qué zapatos? Porque explica Mycoskie: “Muchas de las enfermedades del pie causan destrucción a vidas que son salvables con zapatos y higiene básica”. En Etiopia está trabajando por erradicar la podoconiosis, una enfermedad deformatoria del pie, causada por caminar sin calzado en tierra rica en silicio. Inspirado en la alpargata argentina, un calzado muy económico y popular en dicho país, los Toms Shoes se venden hoy en más de 500 comercios en USA e internacionalmente, entre ellos las importante cadenas Nordstrom y Whole Foods. Está ingresando en Austria, Japón, Canadá, España y Francia.

La idea surgió cuando su creador vio a jóvenes sin calzado y les buscó una solución sostenible y de escala. Fortune dice que es un ejemplo de cómo “la crisis de Wall Street puede llevar a gente joven a salir de las empresas tradicionales y trabajar en empresas, que apuntan con fuerza a hacer el bien”.

Pueden esperarse resultados muy importantes para la sociedad de desatar las energías de la RSE. Lo ejemplifica la nueva estrategia que la Fundación Gates, una de las principales financiadoras de la lucha por erradicar totalmente la poliomelitis, ha planteado frente a un rebrote de la enfermedad en algunos países. Sugiere adicionar a las vacunaciones acciones intensivas sobre aspectos generales de la salud pública, como la capacitación de las personas trabajadoras de salud sobre temas de higiene y salubridad.

En la misma línea innovativa, el Nobel Yunus ha lanzado en un nuevo libro un llamado a construir consorcios sociales, que combinen eficiencia, gerencia de excelencia, y metas sociales significativas. El consorcio Grameen-Danone está produciendo ya yogurt nutricional de bajo costo para población pobre.

El tema central hoy no es si hacer o no RSE, sino como hacerla del modo más efectivo para la sociedad.


(*) La más reciente obra del autor “Primero la gente” escrita con el Premio Nobel de Economía Amartya Sen.

1 comentarios:

Ética, ciudadanía y diversidad dijo...

Dr Kliksberg, gracias por sus escritos y planteamientos sencillos, sensibles y humanos. Ciertamente las sociedades avanzan en la medida en qué saben relacionarse todos los grupos de interés. Un humanismo olvidado, desvirtuado o acomodaticio quizás, han estremecido (afortunadamente) corazones y mentes de "buenos ciudadanos", quienes han repensado cómo aportar al desarrollo más allá del lucro económico personal y empresarial, y construir espacios donde aflore la salud y el espíritu de la alegría. Me llamó la atención gratamente, las buenas prácticas de Natura y la aplicabilidad del índice de felicidad bruta, estado olvidado por muchos.... sin embargo, con ese valor necesario e intangible de la paz personal que se proyecta y da la mano al colectivo. Me encantó la buena práctica de Toms Shoes!!! Cuánta felicidad se puede generar haciendo el bien con buenas prácticas, de esas que apuntan a estabilidad y crecimiento en paz, sin maquillar un beneficio que finalmente perjudica al prójimo. En definitiva, la sencillez, pureza e intención de los principios éticos indiscutibles en cualquier época y contexto social/económico/empresarial y político.

Gracias por su constante presencia y grandes llamados a la reflexión y acción.